Montería en Coquino. La mancha de “Coquino” es una de las dos con que cuenta la preciosa finca de La Puente, en Aracena. El nombre le viene del puente que hoy sumergido por la crecida del agua con la formación del pantano de Aracena que unía ambos márgenes del río. Coquino desemboca en dicho pantano y está conformada por una serie de barrancos de jaras apretadas y chaparros que van a morir a un sopié adehesado de encinas y alcornoques, donde el cervuno principalmente campa a sus anchas. Todos sus puestos son naturales, con tiraderos diversos dependiendo de su localización dentro de la mancha, así el cierre contra La Puente tiene tiraderos de tipo cortadero entre repoblaciones de eucaliptos, algunos testeros preciosos en las traviesas y adehesados los del sopié, siendo una montería en la que el disfrute está asegurado. Los monteros irán sin cupo, pudiendo abatir venados y jabalíes.